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TIPOS DE CAÍDA CAPILAR: EFLUVIOS Y ALOPECIAS

¿Cuándo tenemos que preocuparnos por la caída de cabello? Es un tema que nos preocupa mucho a todas y ante el que nos solemos alertar rápidamente.

Vamos a conocer con más detalle los distintos tipos de caída, para actuar correctamente ante cada caso en concreto.

TIPOS DE CAÍDA CAPILAR

Cada día se nos suelen caer entre 50 y 150 pelos. Esta es la cantidad de caída normal del cabello. Ten en cuenta que si no te desenredas diariamente, esos pelos se acumulan en tu melena y caerán el día del lavado.

Si se cae más de esta cantidad seguramente estés atravesando un efluvio telógeno, es decir, una caída capilar aumentada concentrada en unos pocos meses, pero tranquila, no suele durar más de seis y es reversible.

 

EFLUVIO TELÓGENO

El efluvio telógeno se puede producir por diversas causas, te las detallo:

  1. Estacional: solemos sufrir dos caídas estacionales y ocurren cada seis meses. Normalmente en primavera y otoño. Cada vez hay más casos en los que la caída estacional se produce en verano.
  2. Estrés: cuando una persona pasa por una situación de estrés emocional, tras atravesar una enfermedad, una cirugía, la pérdida de un ser querido, una depresión o un episodio de tristeza, etc. Es muy común que desde el acontecimiento hasta la caída pase algún tiempo. El pelo empezará a caer después de tres o cuatro meses.
  3. Postparto: entre unas tres a seis semanas posteriores al parto habrá una caída notable del cabello debido a la disminución abrupta de los niveles hormonales.
  4. Déficit en la dieta: una dieta deficiente en minerales, vitaminas, proteínas, falta de hierro y otras carencias que padecen muchas mujeres debido a la menstruación. 

ALOPECIAS

Sin embargo, existen otros motivos que causan la caída del pelo y que suelen ser más graves, por la imposibilidad de regresión. En este caso, estaríamos hablando de la alopecia, las cuales podemos diferenciar en tres tipos:

- Androgénetica: este tipo de alopecia es de origen hormonal y tiene componente genético. En la raíz de tu folículo ha aumentado la sensibilidad a la deshidrotestosterona (DHT) libre que circula por el torrente sanguíneo. La concentración de la testosterona puede ser normal, pero el bulbo del folículo se hace sensible a esta. Se caracteriza por tener cabellos largos junto con otros más cortitos.

Existen varios tratamientos para combatirla como el Minoxidil, la Finasterida, la Dutasterida y la Mesoterapia. Esta última puede ser con vitaminas, factores de crecimiento, células madre y plasma rico en plaquetas.

- Areata: se relaciona con enfermedades autoinmunes y se presenta en forma de placas. Se caracteriza por tener pelos cortos y duros en forma de exclamación, además de puntos negros.

Para esta clase de alopecia, se aplican medicamentos orales en minipulsos.

- Frontal-fibrosante: es un tipo de alopecia cicatrizante. En este caso, se produce una regresión de la línea de implantación del cabello. Se caracteriza por la aparición de cicatriz en el lugar del folículo. Es la más preocupante puesto que no hay posibilidad de regresión en los folículos ya cicatrizados; de ahí la importancia de diagnosticarla a tiempo para relentizar al máximo su avance.


En este caso, el tratamiento es antiinflamatorio (corticoides) para frenar la inflamación autoinmune. También se utilizan antiandrogénicos como la Finasterida y la Dutasterida. 

 

¿Y AHORA QUÉ HAGO?

 Cuando sientas que estás atravesando una pérdida de densidad capilar y volumen de forma progresiva, te recomiendo que acudas al tricólogo (es el dermatólogo especializado en el cabello) para descartar cualquier tipo de alopecia, y te recomiende el tratamiento más adecuado para el tipo de caída capilar que estés sufriendo.

Posteriormente puedes combinar con productos cosméticos que complementen el tratamiento médico sí padeces una alopecia, pero recuerda que ambos deben trabajar juntos, ya que en estos casos, los productos cosméticos no te van a ofrecer resultados por sí mismos, sino que reforzarán el efecto de los médicos.